Novas de Cuarteto Novecento

Eventos

2019
29 de Novembro do 2019 – Betanzos
Aula de Cultura do Edificio Arquivo
Concerto Memorial Carlos López García-Picos

31 de Xullo do 2019 – Noia
Teatro Coliseo
Concerto organizado por Noia Harp Fest

8 de Xuño do 2019 – Barcia de Mera
Igrexa de San Martiño
Concerto no “IX Ciclo de Música Relixiosa”

11 de Marzo do 2019 – Pontevedra
Teatro Real
Concerto organizado por Sociedade Filarmónica de Pontevedra

2018
17 de Decembro do 2018 – Monforte de Lemos
Casa da Cultura Lois Pereiro
Concerto organizado pola Sociedade Filarmónica de Monforte de Lemos

16 de Xullo do 2018 – Sanxenxo
Auditorio Emilia Pardo Bazán
Concerto organizado pola Sociedade Filarmónica de Rías Baixas

23 de Xuño do 2018 – Santiago de Compostela
Igrexa da Universidade
Concerto organizado pola Asociación de Amigos da Ópera de Santiago

3 de Maio do 2018 – Santiago de Compostela
Paraninfo da Universidade
Ciclo “As grandes compositoras dos séculos XIX e XX”
Organizado pola Vicerreitoría da Universidade de Santiago de Compostela

16 de Abril do 2018 – Vigo
Auditorio Afundación
Concerto organizado pola Sociedade Filarmónica de Vigo

2017
9 de Xuño do 2017 – Santiago de Compostela
Paraninfo da Universidade
Concerto organizado pola Vicerreitoría da Universidade de Santiago de Compostela

27 de Maio do 2017 – Barcia de Mera
Igrexa de San Martiño
Concerto no “ XI Ciclo de Música Relixiosa”

2016
2 de Agosto do 2016 – Noia
Teatro Coliseo
Concerto organizado por Noia Harp Fest

21 de Xuño do 2016 – Santiago de Compostela
Paraninfo da Universidade
Ciclo “ Pequena historia do cuarteto de corda”
Organizado pola Vicerreitoría da Universidade de Santiago de Compostela

Cuarteto Novecento

Prensa, críticas de conciertos, entrevistas

Marcial del Adalid nació en la ciudad de A Coruña y Carlos López García, en la de Betanzos; de manera que los dos son coruñeses. Para mayor coincidencia, uno y otro fallecieron en Oleiros. Eso sí: más de cien años separan sus nacimientos. Adalid es un compositor del siglo XIX y López García, del XX. Reunirlos en un concierto permite observar cómo tratan el cuarteto de arcos un compositor romántico y un creador contemporáneo. Las diferencias del lenguaje musical son evidentes; pero las obras merecen figurar en el acervo musical de Galicia. Y además dentro de un universo sonoro que no ha tenido demasiados cultores. La excepción es Carlos López García que tiene más de veinte cuartetos para arcos. Este, el número 11, lo dedicó a Javier Echevarría, con quien mantuvo una gran amistad, cimentada en el afecto y el respeto mutuos. Tal vez esta cordial relación amistosa haya propiciado una partitura más amable, más asequible al oyente que otras obras de este mismo autor cuya música suele ser difícil tanto para los intérpretes como para los oyentes. El Cuarteto Novecento realizó un trabajó soberbio en partitura de extrema dificultad. Lo mismo sucedió con el Cuarteto de Adalid, una obra muy
bella que tuve el privilegio de analizar para un programa del Ciclo de Música Gallega que organizó la Fundación Barrié en el año 2000. Los cuatro instrumentistas realizaron una preciosa lectura en la que no faltaron hermosas melodías, pasajes elegantes, exposiciones refinadas. En suma: una versión muy equilibrada donde los planos sonoros estuvieron siempre en perfecta disposición permitiendo escuchar el interesante juego polifónico. El público manifestó un grande y merecido entusiasmo.

Cuarteto Novecento
Cuatro de nuestros integrantes de la RFG nos ofrecieron una velada poco frecuente, en el Paraninfo da Universidade, al menos por dos de las obras que sirvieron de consortes a una recuperación del “Cuarteto para cuerdas” de Juan Durán, rescatada del añorado “Festival Via Stellae” de 2007, se trataba del Frank Bridge de “Novelletten” y del osado Paul Hindemith en “Minimax: Repertorium für Militarmusik”. (…)
Músicas para todos y entre todos incluyendo a los aficionados sin cortapisas ni vergüenzas a la hora de atreverse a cobrar protagonismo. Del guión se salieron el “Cuarteto Novecento” permitiéndose licencias a gusto e incorporando citas musicales que no estaban en “Minimax” pero que, con seguridad, hubiesen gozado de la complicidad pícara del propio autor.
Esto es el comienzo porque ellos prometen nuevos capítulos por entregas. A la palabra nos acogemos visto lo a gusto que se les veía.
Dentro del ciclo una Pequeña historia do cuarteto de cordapromovido el Vicerrectorado, una sesión más, esta vez con obras de Bartok, J.Turina, Shostakovich y B.Britten. De los intérpretes, la violinista húngara Ildikó Oltai, quien fue ayudante de concertino del Cuarteto László y que con la R.F.G. interpretó temporadas atrás, el Segundo concierto para violín del Bartok. El chelista Millán Abeledo,formado con Troels Svane en la Musikhochschule de Lübeck; Irina Gruia, violinista rumana, especializada con miembros del Emerson String Quartet y la violista rumana Ioana Ciobotaru, con referencias de Valeriu Pitulac en la Ac. de Bucarest. Bartok como anillo al dedo por el Cuarteto nº 2, Sz 67. Decía Bartok que solo disponiendo de recolecciones sistemáticas de temática húngara, eslovaca, rumana o croata, organizada según métodos indicados, podría iniciarse el estudio comparado del folklore musical. Teníamos los mimbres con estos intérpretes para quedarnos en estado de trance: El moderato en su apabullante densidad; el Allegro molto capriccioso, indagando entre glisandi o pizzicati de nervio incontenible hasta el Lento en calculadas variaciones y armonías idiomáticas. Un Bartok per se por unos músicos que parten en sus raíces de tales perspectivas. J.Turina y La oración del torero, si cabe, podremos situarnos en la estética de un posible casticismo cristalizado. La asimilación de nuestras culturas, les permitieron catar con excelente olfato la finura de aromáticos reservas. El Shoskakovich sarcástico y mordaz de Two pieces (Elegía y Polka). La Elegíatraduce a su manera un aria de Katerina Ismailova de su escalofriante Lady Macbeth de Msensk y una danza del ballet La Edad de Oro y La Polka otro de sus auto-préstamos de talante jocoso. De nuevo el temple eslavista en dosis medidas que nos sitúan en los parámetros de sus humores poco complacientes. B.Britten en sus 3 Divertimenti: La Marcha amenazante al borde de la ruptura con la tonalidad; el Waltz con su disimulado aire convencional y la Burlesque, contrastante y pintoresca.